
Hoy sacamos a la palestra el Suzuki Swift Mild Hybrid 1.2 GLX. Su propulsor rinde 90 CV. Se puede elegir entre siete colores de carrocería, con cuatro combinaciones bitono.
El sistema híbrido SHVS (Smart Hybrid Vehicle by Suzuki) aporta potencia extra con una batería adicional de iones de litio y un generador ISG que apoya al motor de gasolina según las demandas del acelerador. La carga de la batería se realiza con la energía que se produce en procesos de deceleración.
El interior incorpora interesantes novedades como la pantalla de 4,2 pulgadas en el panel de la instrumentación y en la que se muestran informaciones sobre el estado y rendimiento del vehículo, como el reparto de par y fuerza G a la que se le está sometiendo durante la conducción. Dicha pantalla permite la conexión de un smartphone al sistema de audio por bluetooth y puerto USB compatible y una ranura para tarjetas SD. Permite el uso de aplicaciones del Smartphone a través de Apple CarPlay, Android Auto o MirrorLin.
Tecnológicamente cabe destacar que el fabricante nipón monta por primera vez un avanzado sistema de detección que combina una cámara monocular con un sensor laser que ofrecen avanzadas funciones de seguridad como la frenada de emergencia autónoma, la alerta de cambio de carril y el asistente de luces de largo alcance. También utiliza el radar milimétrico en el control de velocidad adaptativo. La gama Swift dispone de dos acabados: GLE y GLX. Ya en la versión de acceso, GLE, conviene destacar el ordenador de a bordo, los asientos delanteros calefactables o la pantalla táctil. La versión GLX añade faros LED, función de navegación, control de velocidad adaptativo con limitador, climatizador automático y arranque sin llave.
Se puede elegir entre dos propulsores de gasolina: el 1.2 Dualjet de 90 CV y el potente 1.0 Boosterjet Turbo de 111 CV. Probamos el primero de los citados, asociado a un cambio manual; un motor eficiente en materia de consumo de combustible como una potencia suficiente. Su sistema híbrido, en situaciones que requieren un alto consumo de combustible como al arrancar o acelerar, ayuda a reducir el consumo de combustible al proporcionar soporte del motor eléctrico utilizando la electricidad generada a través de la frenada regenerativa.
Al volante, la sensación de la dirección hace que la conducción sea divertida en carreteras sinuosas y estable en largas rectas. Unos motores revitalizados consiguen tanto un comportamiento dinámico del vehículo como un ahorro de combustible muy interesante. El diseño completamente nuevo de la suspensión, ligera y de alta rigidez, mantiene la característica dirección de respuesta rápida del Swift, al tiempo que proporciona una conducción confortable y ágil. El radio de giro es de 4,8 metros, es decir, 0,4 metros menos que la generación precedente.
En resumen, el Swift tiene una buena habitabilidad interior. Su aspecto es el de un vehículo bajo y ancho. Su comportamiento aerodinámico se ha optimizado al máximo. Su batalla permite un maletero con un volumen de 265 litros que se pueden ampliar hasta los 579 litros en caso de abatir la fila posterior de asientos. El propulsor se muestra muy interesante para ciudad y se defiende muy bien en carreteras de primer y segundo orden. Un modelo agradable y sencillo de conducir. El precio de la gama Swift de Suzuki arranca de los 12.500 euros.

