El diseño interior se ha replanteado por completo. En su interior, la revolución es flagrante. El habitáculo se inspira en segmentos superiores, tanto por la calidad como por las tecnologías disponibles. Estas tecnologías se destinan a todos los pasajeros con el fin de facilitar el uso y la vida diaria. Con materiales de gama alta, revestimiento soft en el salpicadero, los paneles de puerta y el contorno de la consola central y el tratamiento cuidadoso de los elementos del mobiliario el habitáculo cobra una nueva dimensión en materia de calidad. El nuevo cockpit es ahora más compacto, libera espacio, se centra en el conductor e integra más tecnologías. Su diseño en forma de ola acentúa la impresión de amplitud.

Tecnológicamente se beneficia de una estructura de carrocería optimizada, asientos rediseñados y fijaciones de cinturones de seguridad previstas para una sujeción idónea de todos los ocupantes, de cualquier talla, en todas las plazas, a través de pretensores pirotécnicos y de limitadores de esfuerzo. La excelente habitabilidad permite instalar fácilmente todas las sillas para niños existentes en el mercado. El equipamiento de serie incluye 6 airbags, ABS con ayuda a la frenada de emergencia, cámara y radar (que permiten el asistente de centrado en la vía, la alerta de exceso de velocidad con reconocimiento de señales de tráfico, la alerta de distancia de seguridad y el frenado de emergencia), regulador/limitador de velocidad, alerta de seguridad de cinturones (tanto de plazas delanteras como traseras si hay ocupantes) y llamada de emergencia en caso de accidente.

Renault propone un completo abanico de motorizaciones de gasolina (todas ellas novedosas en su gama) y diésel cuyas potencias cubren una amplia oferta desde 75 a 130 CV. Nos centraremos en la mecánica de nuestra unidad de pruebas. Inédito en la gama Renault, el 1.0 TCe (3 cilindros turbocomprimido), de 100 CV, reúne las últimas tecnologías como un turbocompresor con válvula de descarga con mando eléctrico. Nuestro vehículo estaba equipado con el sistema de Gas Licuado de Petróleo (GLP). Esta modalidad emite un 68% menos de dióxido de nitrógeno y un 12% menos de CO2, frente a una versión gasolina estándar comparable, y generan un ahorro de un 37% de media en el gasto anual de uso.

Al volante, el GLP constituye, hoy en día, la oferta ecológica más eficiente como sistema de apoyo a un motor gasolina. Tráfico ha asignado a la versión analizada la etiqueta medioambiental ECO, facilitando así su acceso a los centros de las ciudades sometidos a restricciones de circulación en función de la huella ecológica. Entre gas y gasolina hemos tenido algo más de 1.000 kms de autonomía con ambos depósitos llenos (70 euros). En la conducción, la dirección es manejable y reactiva. El equilibrio general del chasis y el guiado del tren trasero se han optimizado. La estabilidad en curva a velocidad sostenida es notable y el vehículo tiene un buen comportamiento. El trabajo de optimización de la suspensión ha mejorado el confort. Cambio y frenos actúan a plena satisfacción del conductor.

En resumen, el Renault Clio-Zen TCe 100 CV GLP cuenta con un diseño muy atractivo y un interior completamente renovado, donde calidad, funcionalidad, espacio y ergonomía crean un nuevo standard en el segmento. El conjunto viene acompañado de un nutrido compendio de tecnologías innovadoras, pensadas para ser útiles al conductor y a los ocupantes. Desde motorizaciones renovadas, eficaces y poco contaminantes en gasolina y diésel, hasta el innovador propulsor de GLP, muy interesante por la propuesta económica y ecológica realizada, sin renuncia a un carácter suficientemente prestacional. Clio es sinónimo de polivalencia y ha demostrado que se mueve tan cómodamente por la ciudad como por carretera. El precio del producto analizado es de 17.700 euros.

 


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