Y eso a pesar de que estos neumáticos deben utilizarse en condiciones habituales por estas fechas en nuestro país: temperaturas por debajo de 8º y con lluvia o nieve, como es el caso del temporal “Filomena” que azota buena parte de nuestro país desde el jueves. En juego está evitar accidentes.

Y es que el neumático está detrás del 30% de las incidencias mecánicas en invierno, por lo que el conductor debe optar por una cubierta hecha por y para las condiciones meteorológicas propias de la estación actual, máxime cuando todo son ventajas, hasta el almacenamiento de las cubiertas de verano que algunos talleres ya realizan incluso de manera gratuita.

Otras ventajas del neumático homologado de invierno es que no hace falta poner cadenas en situaciones de nieve y, de hecho, al estar homologados, la policía permite circular sin ellas. De esta manera, el conductor se evita tener que instalarlas, una operación complicada que muchos desconocen cómo llevar a cabo. Además, las cadenas tienen el hándicap de que el vehículo no ruede homogéneo, produciéndose pequeños golpes durante la circulación cuando se pisan los eslabones de la cadena, con el riesgo de dañar algunos componentes del sistema de suspensión-transmisión.


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