La crisis global de falta de semiconductores en la industria de la automoción afectará nuevamente esta semana a la producción de vehículos en las principales fábricas españolas, que se verán obligadas a reducir turnos o bien a parar algunas de sus líneas de montaje.
El pasado mayo, Francia y Alemania hicieron pública su intención de sacar adelante un proyecto europeo para aumentar las capacidades tecnológicas de industriales en semiconductores, a los que consideran «el nuevo petróleo del siglo XXI» y un «elemento decisivo de soberanía». Los ERTE y los parones en la producción automovilística se repiten entre las diferentes marcas desde 2020, después de que en la pandemia aumentase la demanda de semiconductores para la industria tecnológica que vio incrementar sus ventas de teléfonos, ordenadores o tabletas para poder teletrabajar.
Los de los coches son sofisticados, pero no de última generación, por lo que los fabricantes de chips han optado por centrar su producción en los semiconductores que dan más beneficios, como son los de los dispositivos móviles.
Fuentes: Agencia EFE / msn.com / lainformacion.com

