De cara a las estimaciones para el cuarto trimestre, ambos grupos estiman que su crecimiento será algo más moderado. Los fabricantes creen que seguirá aumentando la facturación, aunque en menor medida, situándose en un 2% con respecto al mismo trimestre de 2021; y los distribuidores esperan crecer un 7%.

Ambos grupos son optimistas respecto a las previsiones para el cierre del año 2022. Los fabricantes de recambios esperan que incremente la facturación un 9% con respecto a 2021; y los distribuidores, un 11%. En la comparativa de cierre de la facturación de 2022 frente al periodo prepandemia (2019), se estima que la facturación sea un 14% por encima para los fabricantes, mientras que se sitúe en el 15% para la distribución.

De cara a 2023, se aprecia que la facturación continuará creciendo: en torno a un 5% en ambos segmentos, encontrando variaciones por familia.

En cuanto a los retos para los próximos meses, tanto fabricantes como distribuidores de recambios coinciden en señalar que los costes, la disponibilidad/suministro de algunos productos y la rentabilidad serán sus principales desafíos.


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