Se trata de un dato histórico, ni siquiera registrado en los peores años de la crisis anterior, cuando la ratio alcanzó su máximo pico en 2012 con 2,2 coches usados vendidos por cada uno nuevo. Entonces también se debió a la abrupta caída del mercado de nuevos, que este año descenderá previsiblemente un 32,2%, 15 puntos más que el de usados que lo hará en un porcentaje mucho menor, un 16,8%, en un año incompleto en cuanto a meses de actividad.

Esta proporción supera en casi un punto -0,7 puntos porcentuales- la del año pasado año y volverá prácticamente a repetirse en el ejercicio próximo, consolidando la tendencia de crecimiento sostenido del mercado de VO y la de los compradores hacia el vehículo usado de alta edad, más asequible como ‘alternativa exprés’ de movilidad particular frente al transporte público, ahora puesto en tela de juicio por algunos usuarios como medida de prevención ante la pandemia.

Con todo ello, este año se venderán más de un millón de vehículos por encima de los 10 años, el 58% del total de VO que saldrá al mercado en 2020. Y los hogares serán los responsables de más de la mitad de las adquisiciones totales, anteponiendo la compra barata a la subvencionada que recogen los planes de ayuda como el recientemente aprobado Renove, que sólo incentiva al vehículo nuevo y a coches de ocasión matriculados en 2020.