El sector de la moto y los vehículos ligeros eléctricos cerró el primer semestre de 2024 con una caída del 40%, registrando un total de 4.487 unidades. Un dato que contrasta con las cifras del mercado general, que en el mismo periodo de tiempo creció un 3%, con 117.760 matriculaciones y que muestran el claro interés que el ciudadano tiene por la moto.

Es evidente que la moto eléctrica cuenta con barreras que impiden que el ciudadano se decida por su adquisición. Por un lado, la escasa infraestructura de recarga específica para moto desplegada hasta el momento, insuficiente no sólo en áreas interurbanas, también en las ciudades. Y por otro, los planes de incentivo, que continúan sin suponer una verdadera ayuda a la hora de adquirir una moto eléctrica, según Anesdor.

La última actualización del Moves no aporta ninguna mejora respecto a la burocracia que conlleva solicitar estas ayudas y continúa sin incorporar el ciclomotor eléctrico, según la Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas.

De enero a junio de 2024 el mercado de moto eléctrica (cómputo de ciclomotor, escúter y motocicleta), registró una caída del -45% (3.577 unidades). Y en lo que respecta al resto de vehículos de categoría L, los triciclos acumularon un crecimiento del 106% (250 unidades) y los microcoches una caída del -15% (636 unidades).