El RFME Mototurismo Touring Challenge sumó un nuevo capítulo a su calendario con la celebración de la Ruta del Maestrazgo. Los inscritos se dieron cita para afrontar un exigente itinerario de aproximadamente 260 kilómetros de recorrido a través de los imponentes paisajes de la Sierra del Maestrazgo. El mal tiempo, por culpa de la peligrosa ola de calor que no nos abandona, se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la jornada.

La navegación y el descubrimiento del entorno marcaron el ritmo de la prueba a través de un completo rutómetro digital. Los participantes tuvieron que verificar su paso por exigentes puntos de sellado como el CP1 en Sarratella, el CP2 en el Museo de la Valltorta y el CP3 en la emblemática Puerta de San Mateo en Morella. Tras el almuerzo se afrontó a segunda mitad del trazado, que continuó hacia la Cruz Cubierta de Cami d’Aiguaviva (CP4), el Palacio de Les Escaletes en Forcall (CP5), la Plaza del Ayuntamiento de Castellfort (CP6) y el Poste Kilómetro 0 en Villafranca del Cid (CP7).

En el apartado de reconocimientos individuales, Juan Mora se llevó los aplausos de la jornada al coronarse como el piloto masculino llegado desde la distancia más lejana, viajando expresamente desde Sevilla para no perderse la cita. Por su parte, Belén Cobos demostró la misma pasión al adjudicarse el galardón a la piloto femenina más lejana, tras completar su viaje desde la localidad gallega de Orense, mientras que Raquel Ruiz hizo lo propio en la categoría de acompañante más lejana al desplazarse desde León.

La fuerza del mototurismo de club también tuvo su merecido protagonismo en las carreteras castellonenses. El colectivo motero de Santa Pola, llegado desde la provincia de Alicante, se alzó de manera indiscutible como el moto club con mayor número de inscritos en esta edición, aportando colorido y una enorme animación a lo largo de todo el itinerario. Su presencia reflejó el espíritu de compañerismo que define a este certamen, donde descubrir nuevas carreteras y compartir la ruta es tan importante como el propio desafío kilométrico.