Junto con su menor gasto energético, el inferior mantenimiento de un automóvil eléctrico genera importantes ahorros a lo largo de su vida útil.
Un coche eléctrico genera importantes ahorros a lo largo de su vida útil respecto a un modelo con motor de combustión, que compensan en cierta medida el superior desembolso inicial (diferencia que se ha reducido con las actuales ayudas del Plan Moves II). Según Peugeot, un e-208 para un recorrido de 100 km el coste oscila entre 0,55 y 2,04 euros (una horquilla que contempla variables como el precio al que tenemos contratada la electricidad o la hora de carga) frente a los 5,2 euros/100 km que precisa su versión diésel equivalente. Y con un gasolina, la ventaja es aún mayor.

