Los pasados días 8 a 10 de junio se celebró en la localidad soriana de El Burgo de Osma el II Rally de Centenarios, un evento singular destinado a vehículos con al menos cien años. Con 38 inscritos, 4 de ellos motocicletas, se completaba de nuevo la inscripción de este rally organizado por FEVA. El espíritu bajo el que nació esta idea era la de sacar de nuevo a la calle los vehículos más veteranos, aquellos que por sus limitaciones tienen muy pocas ocasiones de rodar por las calles y carreteras. Se hacía pues obligado organizar un evento en el que pudieran pisar el asfalto en las condiciones indispensables de seguridad.

Cabe destacar la afluencia de automóviles de una marca tan nuestra como Hispano-Suiza, con 5 automóviles inscritos, entre los que destacaba el 15/45 Alfonso XIII Carrera ex Zucarelli, además de dos H6, un Tipo 30 y un H6C. El participante más antiguo fue un Renault Tipo G de 1902, que completó ambos días el recorrido sin problema, siendo el siguiente por orden de antigüedad el Brush Runabout de 1907 y el Hupmobile model 20 de 1909.

Todos los vehículos llegaron desde los más remotos puntos de España, desde Mallorca a Galicia, y desde Cataluña a Sevilla, o desde Asturias a Alicante, contándose con representación de buena parte de las comunidades autónomas del país.

Una de las novedades más destacadas y agradables fue la participación de la DGT y de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, acudiendo estos últimos con una dotación a bordo de un Renault R10 Major de su colección, que no sólo completó el recorrido sin problemas, sino que se desplazó desde Madrid al Burgo de Osma rodando por la carretera, y regresó de igual modo, demostrando así que esta pieza histórica se encuentra en perfecto estado.

El recorrido del sábado, de unos 80 km, transcurrió desde el Burgo de Osma hasta el Monasterio de la Vid, cercano a Peñaranda de Duero, con opción de visitar también esta localidad, lo que añadía unos 16 km. Una vez de regreso a la localidad de origen, estaba previsto un concurso de elegancia con desfile de todos los participantes, aunque hubo de ser suspendido por un fuerte aguacero. La cena de gala se celebró esa noche en el Hotel Castilla Termal, en la que además de intercambiar las impresiones del día, los presentes fueron partícipes de la entrega de premios. Cabe citar que la FEVA había previsto otorgar un premio especial, llamado «padres e hijos» y «abuelos y nietos» a todos los participantes que habían acudido acompañados de sus descendientes.