El miedo a que el coronavirus se extienda por las plantas de fabricación de vehículos en España ha llevado a la dirección de las diferentes marcas a parar su actividad en España y a optar por la presentación de expedientes de regulación de empleo (ERTE) para hacer frente al impacto económico que les va a suponer esta medida.

PSA decidió el lunes un cierre gradual de todas sus fábricas en Europa; Volkswagen Navarra ha cancelado su actividad y solicitado un ERTE y la marca estadounidense Ford cesó su actividad a principios de semana en la planta de Almussafes (Valencia). La planta de Opel en Figueruelas (Zaragoza), cerró el martes y la multinacional francesa Michelin anunció el domingo por la noche noche que cierra las cuatro factorías españolas. SEAT aplicará un ERTE y la dirección de Nissan en Barcelona negocia desde este lunes idéntica medida. Mercedes Vitoria paró el lunes la producción, mientras que Renault pondrá en marcha un ERTE.