De esta forma, aunque los diésel cayeron un 35,8% hasta mayo, situándose en las 365.363 unidades, continúan siendo la fuente de energía más representativa de este mercado en términos de volumen. Los usados de gasolina, por su parte, con un descenso del 27,9%, registraron un total de 235.553 unidades vendidas en lo que llevamos de año.

Curiosamente, al compararlos con las preferencias de los compradores de vehículos nuevos, los datos muestran la tendencia contraria. De hecho, el 54,4% de los turismos matriculados hasta mayo correspondieron a motores gasolina, mientras que apenas el 27,8% correspondieron a diésel.

La patronal de la distribución atribuye el protagonismo del diésel en el mercado de usados a una cuestión de oferta. “En el mercado de ocasión se vende lo que hay. Como consecuencia de la demonización que ha sufrido el diésel, la inversión en un coche nuevo se orientaba hacia los motores de gasolina, por el miedo a que prohibieran utilizar un motor de gasoil; y en paralelo, como consecuencia de esta desinformación y esta pérdida de interés de los conductores, el mercado de usados ha ido acumulando stock de diesel al que, para dar salida, ha habido que desposicionar en precio”, según la directora de Comunicación de Ganvam, Tania Puche.

Por último, al analizar las ventas por fuentes de energía alternativas, las cifras evidencian que los usados eléctricos se van abriendo hueco en un contexto marcado por la transición hacia la movilidad cero emisiones. De esta forma, impulsaron sus ventas un 26% y, aunque es cierto que todavía apenas representa el 0,2% del total, registraron 1.269 operaciones hasta mayo.

Los híbridos de ocasión, por su parte, también van ganando protagonismo. De hecho, los coches de propulsión mixta con sistema eléctrico y de gasolina, con un total de 8.751 unidades vendidas hasta mayo, registraron una subida del 17,6% en lo que llevamos de año.


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