Entre las muchas novedades que presenta este plan, está la reestructuración de las pruebas con cuatro fases de análisis diferentes a las actuales. En concreto estas fases serán: conducción segura, prevención de accidentes, protección contra choques y seguridad poscolisión.
En la primera etapa de conducción segura, el nuevo sistema monitorizará al conductor, a los asistentes de velocidad y conducción, así como a los sistemas de conducción autónoma.
En la fase de prevención de accidente se trabajarán los sistemas de mantenimiento de carril, asistente de frenado y dirección y los problemas que pueden envolver al acelerador.
Durante la protección contra choques se analizará la protección de adultos y niños en todo tipo de choques, la protección contra los golpes de alcance y la seguridad de peatones y ciclistas.
Por último, en la seguridad poscolisión se estudiará cómo rescatar y extraer de la mejor forma a los usuarios del interior del vehículo.
Las pruebas que se incluirán en este nuevo plan de seguridad serán más reales y evaluarán funciones de seguridad por comunicación V2V, V2I y V2X. Con respecto a la seguridad pasiva se pondrá más el foco en la igualdad de género y en el envejecimiento de la población. Además, se tendrá en cuenta por primera vez el riesgo de incendio y fuga térmica en vehículos eléctricos.
Fuente: Faconauto

