Desde la presentación del primer Cross Country, hace ya casi 20 años, Volvo Cars se ha convertido en sinónimo de una categoría de productos robustos adaptados a todo tipo de terrenos y condiciones meteorológicas. El V90 Cross Country toma la elegancia del V90 y la transforma en un vehículo todocamino que ofrece seguridad, confort, rendimiento, eficiencia y carácter polifacético. Su diseño es impresionante, no ya por las medidas, que también, sino por su puesta en escena global.

Su gran personalidad externa se combina con nivel de lujo interior poco frecuente en este segmento. A ello se añaden todas las ventajas de conectividad y entretenimiento incluido el equipo de sonido de alta gama de Bowers & Wilkins. Los embellecedores de las ventanillas le otorgan un plus de elegancia. En el habitáculo, amplísimo tanto en sus plazas delanteras como las traseras, los asientos Comfort están tapizados en cuero Fine Nappa con costuras Cross Country. El maletero es, sencillamente, descomunal. Hacía años que no veíamos nada parecido.

En el apartado del equipamiento, los avances, en materia de seguridad, están muy presentes. Dispone de sistemas como el asistente de cambio involuntario de carril, el reconocimiento de señales de tráfico o una serie de alertas al conductor. De manera opcional, está disponible el sistema de conducción semiautónoma, los sistemas de alerta de tráfico cruzado, los sensores de ángulo muerto o el sistema de prevención de impactos por alcance, elemento que tensará los cinturones entre otras acciones si hay riesgo de alcance por detrás.

La gama de motores de este modelo solamente está asociada a la tracción total. En diésel se puede escoger entre el D4 de 190 CV y D5 de 235 CV, el menos potente se puede escoger con cambio manual o con automático y el superior solo con automático. En gasolina están el T5 de 254 CV y el T6 de 320 CV, ambos con la transmisión automática de forma obligatoria. Nosotros probamos la versión D4 de 190 CV. Estamos ante un propulsor con unas prestaciones notables, unos consumos aquilatados al máximo, muy buena agilidad y silencioso. El cambio, automático de 8 velocidades, excelente.

Al volante destaca la solvencia del conjunto ante todo tipo de rutas, sean de primer orden o campestres. Su resistencia y capacidad ante las adversidades meteorológicas es sobresaliente. Seguro y robusto, su tracción integral, la mayor altura de conducción y un chasis optimizado para el confort y el control lo convierten en idóneo en todo tipo rutas y estados de la calzada. Es un producto versátil como pocos. La mecánica, además es sensacional en todos los parámetros a estudio siendo un gran devorador de kilómetros de manera segura, sencilla, económica y eficaz.

En resumen, el Volvo V90 D4 Cross Country es un vehículo sensacional. Con un diseño absolutamente espectacular en cualquiera de sus perspectivas y que llama mucho la atención por su elegancia y majestuosidad, tiene un habitáculo amplísimo, al tiempo que cómodo, moderno y funcional. En carretera se desenvuelve de maravilla gracias a unas suspensiones modélicas que acompasan de manera magistral comodidad y seguridad. Si a ello añadimos la tranquilidad de disponer de una motricidad impecable gracias a su tracción integral y a un propulsor y un cambio excelentes estamos ante un coche sobresaliente. El precio de la gama V90 Cross Country arranca de los 49.000 euros.