El híbrido se erige, por tanto, como un vehículo de transición hacia la movilidad 0 emisiones para muchos conductores, toda vez que hay 13 años por delante para que entre en vigor el fin de la producción de vehículos que emiten gases; es decir, tantos años como la antigüedad media de los coches en España, por lo que un híbrido que se compre en 2022 llegará a viejo, al tener asegurado su ciclo de vida completo.