Este atasco provoca que forcemos el sistema de aire acondicionado, lo que puede traducirse en un mayor consumo de combustible. La consecuencia más inmediata es que el conductor se ve obligado a poner al 4 el aire cuando debería bastar con situarlo en la posición del 2.

Incluso, existe el riesgo de que, por ahorrarse 10-15 euros en la sustitución del filtro, se produzca una avería mucho más costosa en el motor del sistema, si bien es poco habitual encontrarse con esta incidencia mecánica.

En definitiva, la puesta a punto de los filtros está más dirigida a una conducción más eficiente y confortable, pero hay que llevar a cabo también otras revisiones que están muy vinculadas con la seguridad vial. Es el caso de las presiones de los neumáticos, una operación gratuita que puede salvar vidas, así como los niveles de los líquidos refrigerante y de frenos y del aceite.


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