La campaña se prolongará hasta el próximo domingo 21, a través de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, así como del resto de policías locales que se sumen a la misma, con el objetivo de controlar especialmente tramos de riesgo asociado a la velocidad, así como aquellos puntos donde la circulación supera el límite establecido y existe un elevado índice de siniestralidad.

Con el objetivo de reducir el número, no sólo de siniestros mortales sino también de heridos graves, Tráfico instalará, a lo largo de este año, 88 nuevos radares, el 60% de los cuales serán de tramo. Además, la mayoría se colocarán en carreteras convencionales, en las que tienen lugar 7 de cada 10 siniestros mortales.

 

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