Esta cifra confirma la tendencia negativa que se venía arrastrando en los últimos años y que se ha visto agravada por el retroceso sufrido por el mercado automovilístico el año pasado. Faconauto apuesta por afrontar la renovación del parque y dinamizar el mercado mediante planes de achatarramiento y una reforma fiscal que penalice a los vehículos más antiguos y que más contaminen.

Esta patronal recuerda que en 2020 se dejaron de vender unos 350.000 vehículos debido a la crisis económica derivada de la crisis sanitaria, lo que explica el fuerte incremento de esta estadística, que hace un año se situaba en 12,7 años.

Para Faconauto, este dato tan preocupante pone de manifiesto, una vez más, que no sé está abordando con suficiente intensidad la resolución del problema. Para ello sería necesario, y siempre según la patronal, en primer lugar, reactivar el mercado, facilitando al ciudadano la adquisición de vehículos más eficientes y seguros con planes de achatarramiento realmente efectivos. La matriculación de vehículos nuevos, a juicio de la patronal, es la mejor garantía para frenar el envejecimiento del parque, ya que además permite retirar del mercado de usados los coches con más de diez años, actualmente predominantes.

La pandemia, además, ha frenado la venta de vehículos nuevos y con el reciente anuncio por parte del Gobierno de la ampliación del Plan Moves II con 20 millones de euros a repartir entre aquellas comunidades autónomas que han agotado su presupuesto, no es suficiente porque está enfocado únicamente al vehículo eléctrico, tecnología que aún está madurando en convivencia con otras, según la patronal de los concesionarios.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir al contenido