No solo se encargan de optimizar el agarre, sino también de suavizar las irregularidades del terreno. Pero ¿cuándo debemos sustituirlos? ¡Te contamos todos los detalles!

Principales funciones de un amortiguador

Además de las utilidades comentadas, los amortiguadores se encargan también de mantener en contacto todo el tiempo los neumáticos con la superficie del terreno. Forman parte del sistema de suspensión junto con otros elementos, por eso es fundamental tener en cuenta el amortiguador más adecuado para nuestro coche.

La principal función de los amortiguadores consiste en controlar las fluctuaciones de la suspensión, o lo que es lo mismo, evitar rebotes excesivos de la suspensión para que el neumático no pierda en ningún momento el contacto con la superficie.

Gracias a los amortiguadores, los neumáticos tendrán un mayor agarre en las curvas, la marcha será de mejor calidad y la distancia de frenado será menor. Pero siempre teniendo en cuenta que, cuanta más rigidez haya en los amortiguadores, más se transmitirán al vehículo las irregularidades del terreno.

Pero cuidado, porque una mayor rigidez en terrenos irregulares podría hacer perder el agarre de las ruedas. Por el contrario, en las superficies que estén en buen estado será mejor una mayor rigidez para un mejor agarre de los neumáticos.

En contraposición, si los amortiguadores son demasiado blandos no podremos controlar del todo las oscilaciones de la suspensión. Por eso siempre debemos buscar un equilibrio para que el coche circule de manera óptima independientemente del terreno. Y, por supuesto, tendremos que cambiar los amortiguadores una vez que pierdan sus propiedades.

Síntomas y causas de fallos en los amortiguadores

Cuando los amortiguadores presenten fallos puede estar debido a varios factores. Por ejemplo, a que la barra del pistón se mueva libremente al principio de realizar la carrera tensión-compresión. También puede deberse a una fuga en el amortiguador o a la falta de una resistencia adecuada en tensión-compresión. Si esto ocurre, se presentarán diversos síntomas de fallos procedentes del amortiguador, siendo estos los más habituales:

• El bamboleo del chasis.
• Un desgaste no uniforme y prematuro de los neumáticos.
• El mal comportamiento del vehículo.
• Un aumento de la distancia de frenada.
• Una considerable reducción del confort en el habitáculo.
• Sonidos extraños durante la conducción.
Todos estos síntomas pueden estar debidos a las siguientes causas:
• Un cilindro o pistón desgastado.
• Un nivel bajo de fluido en el amortiguador.
• Que se haya producido un daño u obturación en las piezas de las válvulas.
• El aumento de la presión en las separaciones.
• Presencia de impurezas mecánicas contaminando el fluido del amortiguador.
• Algún material extraño.
• El disco de la válvula de rebote parece estar deformado.
• Las tuercas del pistón o del depósito se han desajustado.

Diagnóstico y reemplazo de los amortiguadores

Lo ideal es comprobar el estado de los amortiguadores cada 20.000 km. Verifica también que no haya óxido o manchas de aceite de los amortiguadores, y asegúrate de revisar que los neumáticos no estén desgastados de forma uniforme. Si algo de esto ocurre, debes reparar los amortiguadores o sustituirlos.

En cualquier caso, será un profesional quien realice un buen diagnóstico y quien te diga si pueden ser reparados o tendrás que cambiarlos por unos nuevos. En condiciones normales, debes cambiar los amortiguadores cada 3 ó 4 años, pero si circulas en un entorno con impactos agresivos, mejor sustituirlos cada 45.000 o 50.000 kms.

A la hora de cambiar los amortiguadores debes saber que tendrás que reemplazar los dos del mismo eje para evitar derrapes durante la conducción. Y cuando llegue el momento de escoger, también debes tener en cuenta que hay varios tipos de amortiguadores: hidráulicos, de doble tubo, reológicos, monotubo y de frecuencia selectiva.

Para terminar, te contamos los pasos a seguir para reemplazar los amortiguadores:

1. Primero hay que desmontar la rueda.
2. Después retiramos los manguitos de freno sin llegar a desconectarlos de las pinzas.
3. Desmonta también los soportes puntales superiores.
4. A continuación, quita los tornillos de todos los soportes inferiores de los amortiguadores.
5. Comprime el muelle con la ayuda de un extractor.
6. Reemplaza el amortiguador viejo por uno nuevo.
7. Y, por último, monta todos los elementos en orden inverso revisando las grietas en los
muelles.

Fuentes de información:

https://www.toppiezascoches.es/recambios-de-coches/amortiguadores/10221
https://rentingfinders.com/glosario/amortiguador/


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