El Equipo Nacional de Enduro disputó el pasado fin de semana una nueva cita del Campeonato del Mundo de EnduroGP en Fafe (Portugal), una de las pruebas más duras de la temporada debido al mal tiempo consecuencia de las altas temperaturas y al rápido deterioro de las especiales. Yago Domínguez, Pol Guerrero y María San Miguel completaron dos intensas jornadas de competición marcadas por la dureza del terreno y la exigencia física.

Yago Domínguez comenzó el sábado mostrando un gran ritmo y peleando por las posiciones de podio desde el inicio. Sin embargo, a partir de la segunda vuelta aparecieron problemas de falta de potencia en su moto que condicionaron el resto de la carrera y provocaron varias caídas, especialmente en la extrema. A pesar del trabajo del equipo para solucionar la incidencia de cara al domingo, el piloto volvió a verse afectado por los mismos problemas mecánicos y cerró el fin de semana con dos cuartas posiciones.

Aunque el resultado no fue el esperado, Domínguez volvió a demostrar que tiene el ritmo necesario para luchar por el podio y ya piensa en la próxima cita del Mundial, que se celebrará en Francia.

Pol Guerrero afrontó en Fafe una nueva prueba de aprendizaje en su temporada de debut en el Campeonato del Mundo. El piloto mantuvo un buen ritmo durante buena parte del fin de semana, aunque varios errores y algunas caídas, fruto de la enorme dificultad del recorrido, le hicieron perder un tiempo importante.

El domingo, una fuerte caída en la segunda especial extrema volvió a complicar su carrera, pero consiguió completar ambas jornadas sin consecuencias físicas y continúa acumulando experiencia en uno de los campeonatos más exigentes del panorama internacional.

María San Miguel firmó una actuación de menos a más. El sábado perdió mucho tiempo en la primera especial extrema tras quedarse detenida en una subida, pero supo rehacerse con una carrera muy inteligente, evitando penalizaciones y mejorando sus cronos en cada vuelta hasta finalizar en una destacada sexta posición.

En la jornada del domingo, con un terreno todavía más roto, volvió a completar una carrera muy sólida, apostando por una conducción segura y demostrando una clara evolución tanto en el apartado técnico como en el físico. La piloto afrontará ahora la última prueba del Mundial femenino, en Gales, con la confianza de seguir progresando.

El Equipo Nacional deja atrás un fin de semana muy exigente en Fafe y ya trabaja con la vista puesta en las próximas citas del campeonato.