La oferta de coches eléctricos no para de crecer, y aunque superan el 5% de las ventas, su elevado precio y la falta de puntos de recarga son frenos para que se implante este modelo, según la OCU. Desde la organización se asegura que «para que los coches eléctricos no sean un lujo al alcance de unos pocos, es preciso mejorar la infraestructura de recarga y las ayudas, que a día de hoy aún son insuficientes».

Mucho se habla de las ventajas de los coches eléctricos: son económicos de usar (recorrer 100 kms. recargando el coche por la noche cuesta menos de 4 euros, mientras que con gasolina puede salir por unos 14 euros/100 km), no contaminan mientras circulan, lo que les permite moverse en las zonas de bajas emisiones y aparcar en lugares con menor coste. Pero aunque las ventas de coches eléctricos siguen creciendo, aún hay inconvenientes que suponen frenos a su implantación: el precio y las limitaciones de la carga.

En la OCU apuntan dos frenos al desarrollo del coche eléctrico: su uso se vuelve impracticable sin un lugar donde se pueda recargar a diario y a precio económico, ya sea en casa o en el lugar de trabajo. Y en España se estima que cerca de 9 millones de coches duermen en la calle. Y por otro lado, sus precios de compra siguen siendo altos y excluyen a los compradores con menor poder adquisitivo.