La nueva generación del Peugeot 208 cautiva por su diseño radical e innovador, su alto componente tecnológico y la capacidad de poder optar entre tres tipos de motorizaciones y energías: gasolina, diésel y eléctrica. Las versiones GT Line, como la protagonizada por la prueba de hoy, realzan el carácter dinámico de este modelo con detalles como sus llantas de 17” bitono diamantadas, su calandra específica, sus faros full LED con corrección de intensidad automática y cánulas de escape cromadas.

En el interior, el salpicadero presenta decoraciones de tipo carbono y pespuntes en color. El habitáculo cuenta con detalles muy cuidados, como la tapicería de techo negra, asientos dinámicos o pedales de aluminio. Unos detalles que llegan a su máxima expresión en el acabado GT. El nuevo 208 estrena la última generación de puesto de conducción. El cuadro de instrumentos aparece ante los ojos del conductor como un holograma, con indicaciones claras, dinámicas y animadas, que adaptan su tamaño en función de la importancia. La pantalla táctil y las teclas gestionan un amplio elenco de equipamientos y funciones de ayuda a la conducción.

La gama de motores de combustión interna del 208 destaca por ofrecer múltiples alternativas con dos rasgos en común: eficiencia y altas prestaciones. Tanto las motorizaciones gasolina como la diésel BlueHDi 100 6v cumplen con la exigente normativa Euro 6.d y con las condiciones para ser clasificadas con el distintivo “C”. El abanico de propulsores de gasolina está formado por los motores PureTech 75, PureTech 100 y PureTech 130. Todos ellos comparten 1.2 litros de cilindrada y una estructura de tres cilindros. En primicia en el segmento, los PureTech 100 y 130 pueden estar asociados a la caja de cambios automática EAT 8. Nosotros probamos esta última versión. La propuesta 100% eléctrica entrega 136 CV.

En el apartado tecnológico, el nuevo Peugeot 208 GT Line cuenta con la última generación del puesto de conducción, con un innovador cuadro de instrumentos digital 3D y una pantalla táctil capacitiva de 17,78 cm con función Mirror Screen. Incorpora funciones de ayuda a la conducción novedosas en este segmento, como el Active Safety Brake con cámara y radar, que asegura un frenado automático de emergencia, la alerta de riesgo de colisión o la alerta activa de cambio involuntario de carril.

Al volante es un modelo y una versión excelentes. Con una potencia más que suficiente con la normativa legal vigente en la mano, estamos ante un automóvil en linea con la tradición del fabricante galo de elaborar productos solventes y eficientes. La dirección es suave y precisa; la frenada, sensacional; el propulsor, ágil, elástico, insonoro y prestacional; el cambio (automático de 8 velocidades) muy bueno y el sistema de suspensiones, excelente para acompasar de manera idónea comodidad y seguridad. Es un modelo cómodo, amplio y presenta buena conectividad, con unas terminaciones más propias de un producto premium que de un generalista.

En resumen, una experiencia de conducción intensa y tecnológicamente avanzada, un diseño elegante y un elevado nivel de calidad constituyen las principales premisas a la hora de definir al protagonista de la prueba de la semana, el Peugeot 208 GT Line Pure Tech 130 CV, un vehículo y una versión que encandilan al usuario desde el mismo momento en que se acciona el botón de contacto. La marca del león se sigue superando producto a producto y continúa entre el cuadro de honor de las marcas generalistas. El precio de la gama 208 arranca de los 13.200 euros.


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