En el habitáculo, sus cinco pasajeros disfrutan del máximo confort y de la tecnología más avanzada, con una completa gama de funciones de ayuda a la conducción. Todo ello con gran seguridad y la máxima calificación que otorga el programa europeo. El confort, con los asientos ergonómicos, preside el conjunto. Las formas contorneadas, las superficies de tacto suave y un diseño altamente personalizable crean el entorno ideal, con materiales de calidad. La capacidad de carga va de los 514 hasta 1.652 litros. El fabricante propone una amplia selección de tapicerías y decoraciones para el interior.

La tecnología implementada por el fabricante facilita al máximo la utilización del vehículo. El conductor no necesita reducir de marcha ni frenar con fuerza. El Grandland X híbrido enchufable rueda cuesta abajo a una velocidad controlada, sin ganar velocidad en exceso en los descensos más pronunciados, porque la tensión de carga en los motores eléctricos aumenta en paralelo y con ella su poder de retención. Frenar antes de cada curva se convierte en algo casi innecesario en los descensos leves y medios, debido a que gracias a la mayor retención el coche se ralentiza por sí mismo.

Mecánicamente, el Opel Grandland X Hybrid4 presenta un consumo combinado de combustible WLTP de 1,4-1,3 l/100 km y emisiones de CO2 32-29 g/km y NEDC de 1,6-1,5 l/100 km, 36-34 g/km de CO2. Con una potencia conjunta de 300 CV fruto de la combinación de un motor de combustión y dos motores eléctricos, el SUV de la marca alemana siempre cuenta con mucha potencia a disposición del usuario, especialmente cuando se conduce cuesta arriba.

Al volante, el Grandland X Hybrid 4 ofrece cuatro modos de conducción: eléctrico, híbrido, 4×4 y deportivo, que permiten al conductor adaptar las características del automóvil a sus preferencias o a las condiciones específicas de conducción. Por ejemplo, la elección del modo híbrido permite que el automóvil seleccione automáticamente su modo de propulsión más eficiente, con la posibilidad de cambiar al modo eléctrico para conducir con cero emisiones al llegar al centro de la ciudad. Al seleccionar el modo 4×4, se activa el eje trasero electrificado para una máxima tracción en todo tipo de carreteras.

En resumen, el Opel Grandland X PHEV muestra gran potencial en las carreteras de montaña y ante grandes pendientes, gracias a su elevado par motor desde el mismo inicio del movimiento. Tiene una excelente capacidad de tracción, con una notable regeneración de energía en fase de desaceleración al conducir cuesta abajo y una conducción de primer nivel gracias a su bajo centro de gravedad y a su gran autonomía. Es cómodo, tiene buenas terminaciones, tecnología competitiva e innovadora conectividad. El precio de la gama Grandland arranca de los 21.400 euros.