En el interior, la zona delantera del cuadro de instrumentos está iluminada por la iluminación ambiental activa. Se extiende en un gran arco desde el parabrisas, pasando por los pilares A, hasta las puertas. Esto crea una generosa sensación de espacio. Una isla de control aparentemente flotante en la zona superior de los paneles de las puertas hace juego con el aspecto de las superficies acristaladas de las pantallas. La consola central está diseñada como un cuerpo homogéneo y se une a la sección inferior del cuadro de instrumentos en línea recta. En la parte delantera, un compartimento portaobjetos con tapa y portavasos está integrado en el elemento de adorno de forma tridimensional. En la parte trasera de la consola central hay un reposabrazos acolchado. En términos de amplitud, la Clase E es una de las favoritas de su segmento. El conductor disfruta de cinco milímetros más de espacio para la cabeza que en el predecesor. El volumen de carga es de hasta 540 litros.

Tecnológicamente y centrándonos en la seguridad, la Clase E se basa en una carrocería con un habitáculo especialmente rígido y estructuras de choque que pueden deformarse de forma selectiva. Los sistemas de retención, como los cinturones de seguridad y los airbags, están específicamente adaptados para ello. En caso de accidente, pueden activarse de forma que su efecto protector para los ocupantes se adapte a la situación. Junto al airbag frontal para el conductor y el acompañante, el equipamiento de serie incluye también un airbag de rodillas en el lado del conductor. Los airbag de ventana pueden reducir el riesgo de un impacto de la cabeza con la ventanilla lateral, así como la penetración de objetos del exterior. Si se registra una colisión lateral grave, el airbag de ventana se despliega a modo de cortina por delante de las ventanillas laterales delanteras y traseras, desde el montante delantero al trasero. Además del sistema de protección de la cabeza, los airbags laterales también pueden cubrir la zona del tórax en caso de colisión lateral grave.

Mecánicamente, la nueva Clase E apuesta por una electrificación sistemática de todos los modelos. La mitad de los modelos son híbridos enchufables de cuarta generación. La gama de productos alcanza este elevado índice incluso en su lanzamiento al mercado. Tres de las seis versiones de la Clase E combinan las ventajas de un vehículo con motor de combustión interna con las de un coche eléctrico. Los motores de combustión son unidades de cuatro y seis cilindros. Además de la turboalimentación, tanto el motor diésel como el de gasolina incorporan un apoyo inteligente con un generador de arranque integrado (ISG). Así que son híbridos suaves. Gracias a una nueva batería, la potencia del motor eléctrico ha aumentado de 15 a 17 kW y el par motor a 205 Nm. Probamos la versión 220d, la básica de la gama. Eroga 197 CV, con un consumo de tan solo 4 l/100 kms. Absolutamente sensacional. Un prodigio de eficiencia, prestaciones, economía, racionalidad, silencio rutero y seguridad, por citar algunos parámetros de una larga lista.

Al volante, la nueva Clase E resulta especialmente ágil y al mismo tiempo estable si se equipa con la dirección del eje trasero, disponible como equipo opcional en combinación con una desmultiplicación más directa de la dirección en el eje delantero. El ángulo de orientación de las ruedas del eje trasero que permite este equipo asciende a 4,5 grados. Esto reduce el radio de giro hasta 90 centímetros. Implementa la suspensión neumática con amortiguación regulable continua ADS+ y dirección en el eje trasero. Este equipo mantiene constante la altura libre sobre el suelo, con independencia de la carga efectiva del vehículo, pero también realiza cambios de este parámetro si es necesario. El equipamiento de serie de la Clase E cuenta con sistemas de asistencia a la conducción que incluyen la atención a la carretera, los asistentes de frenado y carril, el paquete de aparcamiento con cámara de marcha atrás y el asistente de límite de velocidad. El estado y la actividad de los sistemas de asistencia al conductor se muestran en una vista de pantalla completa.

En resumen, el Mercedes-Benz Clase E 220d es uno de los mejores modelos y la versión más recomendable en su categoría. La industria automovilística, al margen de la electromovilidad, está elaborando unos productos con mecánicas tradicionales absolutamente sensacionales como el que nos ocupa y desde cualquier perspectiva en la que se analice. Nuestro protagonista es mecánica, tecnológica e informáticamente sensacional, liderando parámetros de seguridad activa y pasiva. Viajar con un él es todo un placer. Los kilómetros son devorados con una facilidad pasmosa, en silencio, de manera confortable y muy económica y con la tranquilidad de que tenemos todo bajo control. Detalles como el programa contra el mareo, que puede ayudar a los pasajeros afectados a aliviar los síntomas y la función de biorretroalimentación, con la que mediante ejercicios de respiración se puede reducir la sensación de estrés hablan de la categoría del producto. En fin, un gran coche en todos los sentidos. El precio del Mercedes-Benz Clase E 220d es de 65.500 euros.