Si bien las tres aplauden las medidas que se están tomando para la renovación del parque automovilístico con ayudas a la compra de nuevas unidades, ponen también de manifiesto la existencia de millones de vehículos, propiedad de ciudadanos que no pueden adquirir coches nuevos y que no quieren renunciar ni a la seguridad ni al cuidado del medioambiente.
Recuerdan que un vehículo bien mantenido es un vehículo que contamina menos, ahorra combustible y contribuye también a la seguridad de los ciudadanos: los mismos objetivos en los que se basan dichas ayudas a la renovación del parque. Por esa razón, consideran que resultaría ecuánime que a los propietarios de estos vehículos también se les apoyase desde las Administraciones públicas para conseguir esos fines, sobre todo en un momento en que la situación económica de tantas familias aleja de sus prioridades el cuidado de sus automóviles.
La propuesta se basa en la aportación con fondos públicos de una cantidad de 60 euros por operación de revisión del sistema de emisiones de un automóvil en un taller.

