El verano llega con cambios en el sector de la automoción, ya que a partir del 6 de julio todos los vehículos nuevos deberán estar equipados con hasta diez sistemas de ayuda al conductor, conocidos como ADAS por sus siglas en inglés (Advanced Driver Assistance Systems). Se trata de una medida que ha tomado la Unión Europea para evitar que se produzcan siniestros viales y se reduzca su gravedad. De hecho, un informe del Parlamento Europeo cifra en 25.000 las muertes y en 140.000 los heridos graves que podrían evitar los ADAS en los próximos 18 años.

El asistente de velocidad inteligente, la cámara trasera con detección de tráfico cruzado, la alerta de cambio involuntario de carril, el alcoholímetro anti arranque, la advertencia de somnolencia y pérdida de atención, el frenado de emergencia con protección especial a usuarios vulnerables de la vía pública, el registrador de datos, la alerta de cinturón en las plazas traseras, el control de crucero adaptativo y el sistema de control de presión de neumáticos son los sistemas que deberán incluir los vehículos nuevos. Todo ello con el propósito de mejorar la seguridad vial.

Sin embargo, desde la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos, AECA-ITV, recuerdan que, para garantizar que los ADAS cumplen con su función, es vital que dentro del marco de la homologación de vehículos se siga teniendo en cuenta la comprobación de estos nuevos sistemas de seguridad por parte de las autoridades competentes por medio de la ITV y se pueda comprobar su correcto estado durante toda la vida útil del vehículo.

La norma estipula que los fabricantes deberán permitir el acceso a la verificación de estos sistemas. Para ello, se deben aprobar reglamentos individuales de cada uno de ellos, definiendo cómo deben funcionar y cómo se deben comprobar en la ITV.

Hasta el momento, sólo 4 de estos 10 sistemas de ayuda al conductor obligatorios tienen reglamentos:

  • El registrador de datos de incidencias.
  • El sistema de advertencia de somnolencia y pérdida de atención del conductor.
  • El sistema de asistente de velocidad inteligente.
  • El sistema de emergencia de mantenimiento de carril.

Todas estas normas regulan la comprobación de los ADAS en la ITV por medio de los sistemas de chequeo del sistema del vehículo y por comprobación de la centralita de gestión. Además, establecen que los fabricantes deberán asegurarse de facilitar la información técnica para su comprobación en la ITV por medio de la mencionada centralita.

Las estaciones de ITV de España podrán estar preparadas en breve para la verificación de estos sistemas de ayuda al conductor. Una comprobación que será esencial para garantizar el correcto funcionamiento de esta nueva tecnología y su aporte a la mejora de la seguridad vial, para lo que resulta esencial que los fabricantes faciliten la información técnica para el uso de su comprobación y verificación. Si no se realiza, nos podríamos encontrar en un futuro muy cercano con vehículos equipados con sistemas de seguridad avanzados, con alta dependencia en la conducción del usuario en ellos, y sin que se pueda verificar el estado de los mismos.

Aunque desde el 20 de mayo de 2020, el Reglamento 2019/621 obliga a los fabricantes de vehículos a facilitar los datos técnicos para realizar la ITV, de momento algunos de ellos no lo están haciendo. Desde AECA-ITV aseguran que algunos fabricantes no están permitiendo un acceso factible y fácil a esta información por tres causas: el formato de los datos no es estructurado y la plataforma no es común, algunos fabricantes no suministran información técnica y muchos de los que lo hacen, lo pretenden cobrar, en contra de lo establecido en el propio reglamento.