La Consejo de la Unión Europea (UE) aprobó ayer martes dotar de mayor flexibilidad a los constructores de la industria automovilística de cara al recorte de CO2 en coches y furgonetas. La modificación concede a las marcas un margen de dos años adicionales para cumplir el objetivo de reducción del 15% en las emisiones, inicialmente previsto para 2025, permitiendo compensarlo hasta 2027.

La Comisión Europea propuso el pasado 1 de abril una modificación específica del Reglamento por el que se establecen normas de comportamiento en materia de emisiones de CO2 de los turismos y furgonetas nuevos. La modificación introdujo una medida de flexibilidad en relación con sus objetivos de CO2 entre 2025 y 2027.

Esta propuesta se anunció como parte del Plan de Acción Industrial para el Sector Europeo del Automóvil de la Comisión, adoptado el 5 de marzo de 2025. Este Plan siguió al diálogo estratégico sobre el futuro de la industria automovilística entablado por la presidenta von der Leyen el 30 de enero de 2025, el cual abarcaba una consulta pública abierta y múltiples debates y contactos con líderes de la industria, interlocutores sociales y partes interesadas para abordar los retos más acuciantes a los que se enfrenta el sector.

La aprobación del Consejo es el último paso en el proceso de toma de decisiones de la UE.