En esta ocasión, la llegada de Papá Noel se retrasa más de lo previsto y no acude como cada Nochebuena a los hogares de los más pequeños, un hecho inaudito ante el que nadie tiene respuesta. Finalmente, y con horas de retraso, Papá Noel acaba llegando a los hogares de todos los niños y niñas dando una lección importante: “Llegar tarde es mejor que no llegar, también en Navidad”.


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