El rutómetro diseñado por el Automóvil Club AIA para la última prueba del S-CER 2025 contempla más de 643 kilómetros de rallye, de los cuales 161 serán de competición en 12 tramos cronometrados: 6 tramos el viernes, 7 de noviembre, a partir de mediodía y 6 tramos el sábado, 8 de noviembre. El viernes, 7 de noviembre, por la tarde se disputarán los tramos Pinos-Xaló (15,81 km.), Pego-Vall d’Ebo (10,68 km.) y Castells-Famorca-Fageca-Quatretondeta (14,92 km.). Estos tramos se realizarán en doble bucle, realizándose la “segunda vuelta” de noche, a partir de las 20 horas.
El sábado, 8 de noviembre, comenzará la jornada a las 9,15 horas con el TC7, Benassau-Gorga (10,01 km.); TC8, Penáguila-Relleu y TC9, Guadalest-Callosa d’en Sarrià (TC+ de 7,61 km.). Por la tarde, a partir de las 14 horas, se repetirán estos tres tramos.
Añadir que el viernes, 7 de noviembre, por la mañana, se disputará el Tramo Cronometrado de Calificación (TCC), para los participantes de Categoría 1. Posteriormente será en el mismo tramo el Shakedown, un tramo de entrenamiento y puesta a punto de todos los inscritos. Se desarrollará entre las poblaciones de Bolulla y Tárbena.
Entre el elenco de pilotos inscritos encontramos a Efrén Llarena, Javier Pardo, Unai de la Dehesa, José Luis Peláez, Jorge Cagiao o Pepe López. Al ser puntuable para el International Iberian Rally Trophy (IIRT) de la FIA contará con pilotos foráneos como el noruego Andreas Mikkelsen (doble campeón mundial WRC2 2012 y 2023 y ganador de tres pruebas del Mundial de Rallyes) con un Toyota GR Yaris Rally2. También estará el piloto de Irlanda del Norte, Phillip Allen, con un Skodia Fabia Rally2.
Este año la prueba alicantina no decidirá el campeón del Supercampeonato de España de Rallyes (S-CER), título que se adjudicó José Antonio “Cohete” Suárez (Skoda) en el RACC, el pasado mes de octubre, pero sí está en juego el subcampeonato del S-CER entre Pepe López (Hyundai) y Javier Pardo (Skoda). También destacar la presencia del benidormense Miguel Fuster, que competirá con un Alpine. Desde la organización se asegura que el retorno económico de la prueba supera los 8 millones de euros.

