La Real Federación Motociclista Española cuenta ya con una Política de Sostenibilidad propia. La Comisión Delegada aprobó el pasado 21 de julio el documento, que establece el marco común de principios, compromisos y líneas de actuación que orientarán en adelante la actividad federativa, deportiva, organizativa e institucional de la RFME. La política tiene vigencia indefinida y será revisada periódicamente para adaptarla a los cambios normativos, a la evolución de los estándares internacionales y a los aprendizajes de cada temporada.

La política desarrolla dos mandatos concretos. El artículo 13 de los Estatutos de la RFME, dedicado a la protección medioambiental, se incorporó al articulado en la reforma estatutaria publicada en marzo de 2025 y establece que la Federación «garantizará la protección del medio ambiente y el respeto a los entornos naturales donde se desarrollen las prácticas deportivas» y que, para ello, «se deberán establecer o adoptar cuantos protocolos o medidas resulten precisas». En los mismos términos se pronuncia el artículo 10 de la Ley 39/2022, de 30 de diciembre, del Deporte, sobre protección y bienestar de los animales y conservación del medio ambiente.

La Política de Sostenibilidad aprobada es el primer desarrollo de ese mandato es el primer paso y el punto de partida formal sobre el que se construirán la Estrategia de Sostenibilidad y el marco regulatorio de la Federación. Es el instrumento con el que la RFME convierte el mandato estatutario en un marco de trabajo estable para todo el motociclismo federado, más allá de actuaciones puntuales.

El documento se articula sobre nueve principios rectores: liderazgo responsable, desarrollo sostenible, cumplimiento normativo, prevención y mejora continua, protección ambiental, seguridad y bienestar, igualdad, inclusión y accesibilidad, innovación y futuro de la industria, y corresponsabilidad, a los que se suma la transparencia en la comunicación de avances y áreas de mejora.

Sobre esa base, la RFME desarrollará progresivamente normas y herramientas en ámbitos como la gestión responsable de emisiones sonoras, la prevención de la contaminación del suelo y de las aguas, la gestión de residuos, aceites y neumáticos, la protección de la biodiversidad y los espacios sensibles, la planificación de paddocks y zonas de asistencia, y la convivencia con administraciones y comunidades locales.

Para llevar el marco al terreno, la RFME prevé desplegar una Estrategia de Sostenibilidad, decálogos específicos para pilotos, clubes, organizadores, paddocks, mototurismo y espectadores, programas de formación, delegados de sostenibilidad en eventos, indicadores de seguimiento y un sistema de reconocimiento para clubes, circuitos e iniciativas sostenibles. La implementación será gradual y proporcionada, con una premisa expresa: que la sostenibilidad no se convierta en una barrera para la participación deportiva, porque tiene que ser alcanzable, real y transparente.