Los pronósticos se cumplieron en la primera jornada de la Subida Ribeira Sacra de Chantada, tanto en el apartado deportivo como en el meteorológico. Las altas temperaturas hicieron acto de presencia tal y como se preveía, al igual que Joseba Iraola, que no falló y fue el más rápido en las dos carreras disputadas el sábado.
El piloto vizcaíno, al volante de su Nova Proto NP01-2, volvió a demostrar su superioridad. El catalán Jordi Vilardell fue quien más se acercó a sus registros, cediendo 10´6″ segundos con su Nova Proto NP03. La tercera posición provisional es para el ourensano Abraham Vázquez, con su Osella PA21 JRB, dejando todo abierto para una interesante jornada dominical, en la que se jugarán la victoria sobre el trazado de la ribera chantadina.
En la Categoría I, la de los denominados «carrozados», el vigués Bernardo García de Castro sitúa su GT3 Cup al frente de la clasificación provisional. La segunda plaza es para el valenciano Toni Ariete, con su Hyundai i20 WRC, mientras que Rubén Blanco ocupa la tercera posición al volante de un Mitjet V6 ST. No obstante, estas posiciones provisionales pueden resultar engañosas. El asturiano José Antonio López-Fombona, con el espectacular Audi procedente del DTM, solo disputó una de las dos mangas del sábado, pero firmó un excelente registro que lo convierte en uno de los grandes candidatos a luchar por la victoria en la jornada de mañana.
En la Categoría III, el liderato provisional es para el asturiano Adrián Artidiello (Silver Car S3), por delante del piloto local José Antonio Darriba (Speedcar GT-R). Completa el podio provisional el murciano David Cánovas, con su Talex. En esta categoría, las diferencias de tiempo ya comienzan a marcar una referencia importante de cara a la resolución definitiva de la prueba en la jornada del domingo.
Al final la esperada, y anunciada tormenta, hizo acto de presencia afectando a los primeros participantes del trofeo autonómico que se hundieron en un clasificación provisional que dejó líder el la figura de Raúl Lizano y su Honda Civic. No pudieron hacer más los monoplazas, bajo una lluvia y descarga eléctrica sobre la ribera, que dejar las decisiones para el domingo, en una emocionante jornada que a buen seguro hará disfrutar a la afición de esta cita del Campeonato de España de Montaña.

