El número de personas fallecidas disminuyó un 3% respecto a 2018, si bien la evolución ha sido muy diferente dentro y fuera de las ciudades. En vías urbanas, se produjeron 519 fallecimientos, un 6% más que en 2018. Por el contrario, en vías interurbanas se produjeron 1.236 fallecimientos, un 6% menos que en 2018, aunque también aquí pueden observarse diferencias entre las carreteras convencionales, donde las víctimas mortales disminuyeron un 10%, y las autopistas y autovías, que registraron un aumento del 5%. El número de personas fallecidas en carreteras convencionales se situó por primera vez por debajo de 900 víctimas. Cabe recordar que el 29 de enero de 2019 entró en vigor la reducción del límite de velocidad de 100km/h a 90km/h en toda la red de vías convencionales.

Las ciudades supusieron un 30% de todos los fallecimientos, el porcentaje más alto desde que se dispone de registros. La tasa de mortalidad en 2019 se situó en 37 personas fallecidas por millón de habitantes, por delante de Austria (46), Francia (48), Italia (55), Bélgica (56) y Portugal (61). La tasa media de los países de la Unión Europea se situó en 51.