Anesdor, la Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas, espera un 2026 en positivo, con un crecimiento del +4% y un total aproximado de 275.700 matriculaciones. Para la entidad, existen retos importantes en la movilidad actual y la moto es una gran solución. Por un lado se encuentra la descongestión del tráfico en las ciudades, y la moto, por su reducido tamaño y la agilidad que proporciona, es un modo de transporte fundamental como solución a este problema. Por otro lado, se encuentra la mejora de la calidad del aire, y la moto, al tratarse de un vehículo de reducidas emisiones, contribuye muy positivamente a la mejora en este aspecto, beneficiando a la sociedad en su conjunto.
Ahora bien, la realidad, siempre según Anesdor, es que las Administraciones no están poniendo en valor estas ventajas, y prueba de ello es que en muchas regulaciones no se tienen en cuenta las particularidades de la moto y que en otras se la equipara con los turismos. En la Ley de Movilidad Sostenible no se habla de la moto. Los Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) de la mayoría de los municipios, tampoco le dan un tratamiento específico. En las Zonas de Bajas Emisiones, la gran mayoría de ayuntamientos toman medidas sin contar con las particularidades de la moto, malinterpretando el etiquetado ambiental de la DGT. Con relación al etiquetado, este sigue sin actualizarse y las etapas Euro5 y Euro5+ continúan en vacío legal por lo que. A día de hoy, más de un millón de motos y vehículos ligeros están en esta situación. Reciben la etiqueta C, cuando sus emisiones son muy inferiores a las de los turismos que reciben la ECO.
Los ciudadanos son muy conscientes de las ventajas que aporta la moto y prueba de ello es el continuo crecimiento del mercado, pero este crecimiento tiene que verse respaldado por unas regulaciones y una inversión en recursos que conlleve que la moto y sus usuarios se vean atendidos, según se asegura desde la Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas.

