En concreto, la norma establece la retirada de 6 puntos por usar manualmente dispositivos de telefonía móvil mientras se conduce, tirar objetos que pueden producir incendios o accidentes, o no respetar la distancia de seguridad de 1,5 metros respecto a los ciclistas; y con 4 puntos, aumenta la sanción por no usar, o hacerlo de forma incorrecta, el cinturón de seguridad, el casco o el sistema de retención infantil.

Para el RACE, este aumento de la detracción de puntos persigue reducir los riesgos derivados de estos comportamientos, que en muchos casos aparecen como los causantes del siniestro o el aumento de la gravedad de las lesiones. De la misma forma, se unifica en dos años el periodo para recuperar el saldo inicial de puntos si no se comete ninguna infracción.

Dentro de los aspectos de la norma referidos al carné por puntos, el RACE destaca la introducción de los cursos de conducción segura y eficiente que, con un mínimo de 6 horas, mejorarán la formación de los conductores, y permitirán obtener o recuperar dos puntos por su realización.

Por un lado, se reconoce la importancia de reciclar los conocimientos en los conductores, y por otro, se pretende enseñar a todos los usuarios a saber cómo reaccionar ante situaciones adversas e imprevistas, practicándolas en entornos seguros adaptados a este tipo de aprendizajes. No obstante, para el club de automovilistas hay aspectos de la norma que deberían haber tenido un mayor debate técnico, como es la supresión de los 20 km/h de margen en las maniobras de adelantamiento en vías convencionales.

Con esta modificación, y con estudios realizados por distintas universidades, se aumentará el tiempo de adelantamiento y el espacio que tendremos que recorrer por el carril contrario, lo que sin duda contribuye a aumentar el riesgo. Desde el RACE piensan que debería haberse analizado con la ayuda de expertos este cambio, adecuándolo a la realidad de nuestro país.

Entre otros aspectos a destacar, la norma recoge la necesidad de regular a los Vehículos de Movilidad Personal, aunque queda pendiente su desarrollo reglamentario. Esta regulación es esencial para la convivencia entre todos los usuarios de la vía, que exige una norma que incluya obligaciones y derechos para todos los que utilicen este tipo de vehículos (VMP) que ahora, con la nueva Ley, tendrán que utilizar la calzada para circular, estando prohibido los desplazamientos por zonas peatonales, pudiendo ser sancionados con una infracción grave de 200 euros.

Por último, desde el RACE destacan el hecho de que, en los últimos meses, los conductores hayan sido el foco de medidas de restricción a las ciudades, como la recientemente publicada Ordenanza de Movilidad de Madrid; el aumento de los costes de los carburantes, lo que redunda en una mayor recaudación de impuestos que afectan a la economía de los conductores; una amenaza de nueva tasa por utilizar las vías de alta capacidad, o el incremento fiscal que, desde el 1 de enero, gravará más duramente la compra de los vehículos mediante el impuesto de matriculación, desincentivando la renovación del parque.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir al contenido