La responsable legal en caso de fallo o accidente es la empresa que está detrás del sistema de conducción autónomo y los fabricantes de automóviles tendrán que tener accesibles los datos para entender la culpa y la responsabilidad tras una colisión. La comisión recomienda fuertes sanciones y responsabilidad penal para aquellos que no revelen cómo funcionan sus sistemas

Además, esta comisión ha solicitado una nueva legislación que delimite claramente si un vehículo es autónomo o no. La conducción autónoma no debe tratarse como una escala de niveles: un coche es autónomo (en todas las condiciones y sin necesitan ningún tipo de supervisión) o no lo es. En este sentido, se insta a los fabricantes a que expliquen con claridad la diferencia entre la conducción autónoma y los sistemas de asistencia a la conducción ADAS, empleando una terminología adecuada para evitar que nadie crea que su coche es autónomo cuando no lo es.

 

Fuente: Carglass


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