El precio medio alcanza los 19.500 euros, frente a los 18.900 euros del año pasado. Hay enormes diferencias en función de la edad de los vehículos. Los turismos seminuevos, de menos de un año de antigüedad, prácticamente tienen precios estancados mientras que los más antiguos, con más de 15 años desde que fueron matriculados, suben su precio mucho más. Son un 15,1% más caros que hace un año por estas fechas.
Hay un factor que explica esta tendencia, que no es otro que la entrada en vigor de la normativa GSR2 (General Safety Regulation) de la Unión Europea. Aprobada el 27 de noviembre de 2019, obliga a que los coches nuevos cuenten con distintos sistemas avanzados de asistencia a la conducción (frenado de emergencia, detección de obstáculos traseros, sistema de mantenimiento de carril, o el sistema de control de crucero activo o la detección de distracciones o fatiga). Desde el 6 de julio de 2022 se aplica a todos los modelos de nueva homologación y desde el 7 de julio de 2024 es obligatoria para todos los coches nuevos vendidos.
De hecho, en un análisis por antigüedad, los datos ponen de manifiesto cómo las ventas de modelos de entre uno y tres años acumulan un crecimiento de más del 21% en el primer trimestre, impulsando el mercado y evidenciando que se trata de modelos muy deseados por los compradores por su relación calidad/precio. Más del 40% de las ventas se sigue correspondiendo con modelos de más de 15 años, acumulando un volumen de más de 195.000 unidades a cierre del primer trimestre, un 6,4% más.

