La estricta normativa frente al Covid que ha impuesto la organización ha permitido que la prueba se desarrolle con total seguridad, impidiendo la participación de algunos inscritos al dar positivo en los test previos obligatorios, que se han realizado con el objetivo de salvaguardar la seguridad del resto de participantes.

Debido a estos protocolos no ha sido posible realizar paradas en algunas poblaciones donde estaba previsto. Mención especial se merece el municipio zaragozano de Alborge, donde los participantes hicieron un “pit-stop” sin bajar del coche para recibir una selección de productos de la zona y una inyección de energía mientras atravesaban las calles entre aplausos y gritos de ánimo.

Burgo de Osma, Mollerussa o Plasencia han sido otras ciudades que han colaborado activamente con el raid, que ha hecho metas de etapa en Lérida, Zaragoza, Madrid o Covilha y que tuvo su salida en el Puerto Olímpico de Barcelona.

Al igual que los paisajes y los tipos de caminos, la climatología ha sido de lo más variada, con una primera parte marcada por las altas temperaturas y terrenos secos. Con la llegada de la borrasca Bárbara, a partir de El Burgo de Osma la situación fue muy diferente y el barro añadió un punto extra de dificultad a la hora de mantener la velocidad media marcada por la organización en los tramos controlados.

Los vencedores de esta primera edición del Iberian Classic Raid en la categoría 4×2 han sido Ramón Franquesa padre y Ramón Franquesa hijo, al volante de un 924. En segunda posición Juan Farnés y Ricardo Ferrón, con un Nissan Micra y completando el pódium de esta categoría, Ricardo Barrassa y Manuel Hernández, con un Peugeot 205.

En la categoría 4×4 el equipo vencedor ha sido el formado por Marcel Boquer y Eduard Buxeda con un Mitsubishi Montero. Segundos clasificados Andreu Marín y Silvia González con un Fiat Panda 4×4 y terceros Gerard Bosch y Teresa Font con un Suzuki Vitara.

Entre los vehículos anteriores a 1980 el vencedor ha sido el 924 del equipo de los Franquesa, seguido de Francisco Carrillo y Mª Angeles Lamelas con un Renault 6 y terceros Santiago Garrido y Pascual Muñoz con un Mercedes 300.

El propósito de conservar y divertirse con coches clásicos que transmite el Iberian Classic Raid no sería posible sin Bosch, patrocinador principal de esta prueba y colaboradores como Suzuki, coche oficial de la organización.

La organización del raid ha transmitido sus condolencias a los familiares y amigos de uno de los participantes que, tras abandonar el recorrido para dirigirse a una población cercana a reparar una avería en su vehículo, se vio implicado en un desafortunado accidente que trágicamente acabó con su vida.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir al contenido