Momentos después, uno de los participantes perdía el control de su vehículo al pasar sobre esa gravilla, lo que provocaba su salida de la calzada y posterior abandono, debido a los daños ocasionados en el coche.
Tras la denuncia interpuesta por parte del director de carrera del Rallye Princesa de Asturias, la Justicia falló condenando al infractor a la pena de 15 meses de multa y con la obligatoriedad de realizar servicios sociales, además de acarrear con los gastos de la reparación del vehículo.
La RFEDA manifiesta su más absoluta repulsa hacia cualquier tipo de acción que ponga en riesgo la seguridad del automovilismo y el perfecto desarrollo de la competición, congratulándose de esta condena ejemplar, que sienta un claro precedente en términos de seguridad.

