Viajar en autocaravana implica conducir un vehículo con unas características muy diferentes a las de un turismo, no en vano están clasificadas como especiales a efectos de la directiva de homologación marco. Su tamaño, peso y distribución interior condicionan su comportamiento en carretera y hacen especialmente importante conocer las normas que regulan su utilización. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha actualizado estos criterios mediante la Instrucción Prot 2026/04. Dekra ITV recoge las cuestiones fundamentales que deben considerar los usuarios antes de ponerse al volante.

Uno de los primeros aspectos que conviene identificar por parte del propietario de una autocaravana es su clasificación. El vehículo dispone de una zona destinada a vivienda que incorpora de manera permanente equipamiento como asientos, mesa, cocina, armarios y camas o literas transformables en asientos. Muchas se fabrican sobre chasis procedentes de vehículos comerciales, alcanzan alturas cercanas a 3 metros y longitudes entre 5,5 y 8 metros. Su masa máxima autorizada (MMA) se sitúa frecuentemente en 3.500 kg, aunque existen modelos que superan este peso.

La homologación resulta especialmente relevante al determinar cuándo corresponde pasar la ITV. La frecuencia de las inspecciones, regulada por el Real Decreto 920/2017, varía dependiendo de la categoría del vehículo. La nueva Instrucción distingue las autocaravanas de categoría M de determinados vehículos de categoría N, entre ellos los furgones vivienda, también conocidos como camper o incluso algunos vehículos mixtos adaptables. Consultar la tarjeta ITV permite, por tanto, conocer la clasificación concreta y las condiciones de inspección correspondientes.

“Comprobar la documentación y conocer las características técnicas de la autocaravana, sin duda debería formar parte de los preparativos antes de iniciar cualquier desplazamiento”, afirma Manuel Sánchez, gerente técnico de Dekra ITV. “Junto con la fecha de la siguiente ITV es importante revisar componentes como neumáticos, frenos, dirección, suspensión, alumbrado y sistemas de retención, especialmente por las dimensiones y la masa de estos vehículos”.

Precisamente el peso establece diferencias importantes en materia de velocidad. Con una MMA de hasta 3500 kg, una autocaravana tiene establecido un límite general de 120 km/h en autopistas y autovías y de 90 km/h en carreteras convencionales. Por encima de los 3.500 kg estos máximos pasan a 90 km/h y 80 km/h, respectivamente. En ciudad rigen los límites generales correspondientes a las características de cada vía.

La actualización de la DGT también precisa cuándo una autocaravana está estacionada y cuándo existe una situación de acampada. Que haya personas en su interior mientras permanece correctamente aparcada no supone por sí solo que esté acampando. La consideración cambia si se ocupan espacios exteriores mediante toldos, tenderetes, elementos de nivelación o soportes de estabilización. Además, dentro de los núcleos urbanos deben tenerse en cuenta las ordenanzas municipales que puedan establecer restricciones específicas para este tipo de vehículos concretos.

Seguridad interior

La seguridad interior constituye otra cuestión esencial. Durante el desplazamiento los viajeros tienen que ocupar las plazas autorizadas y utilizar los sistemas de retención disponibles para ello. Las camas y literas no están destinadas a transportar personas con el vehículo en movimiento. Antes de iniciar la marcha también debe comprobarse el equipamiento previsto por la normativa, que incluye el dispositivo V-16, el chaleco reflectante y una rueda de repuesto o una alternativa que garantice la movilidad.

El transporte exterior de bicicletas y de otros vehículos contemplados en la normativa debe ajustarse igualmente a las condiciones establecidas. Cuando sobresalgan por la zona posterior será necesario cumplir los requisitos de señalización aplicables, incluida una o dos señales V-20 en los casos correspondientes.

Dekra ITV recuerda que conocer la homologación, controlar el peso y revisar periódicamente los principales componentes permite afrontar los desplazamientos teniendo en cuenta las particularidades de las autocaravanas. La inspección técnica contribuye, en este sentido, a verificar que estos vehículos mantienen unas condiciones adecuadas de seguridad para circular.