El piloto Sete Gibernau ha sido el protagonista de la primera jornada del Racing Legends, la concentración de vehículos clásicos del Circuit Ricardo Tormo. El ganador del Gran Premio de la Comunitat Valenciana 2001 ha dejado impresas sus huellas en el Paseo de la Fama junto a la fachada principal de las instalaciones de Cheste. Además, Gibernau ha tenido la oportunidad de volver a rodar por el trazado valenciano a los mandos de una Suzuki como la que pilotó aquel 23 de septiembre de 2001 con la que consiguió su primera victoria mundialista.


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