El pasado fin de semana, el trazado de Águeda (Portugal) acogió la décima prueba del Campeonato del Mundo de MXGP, coincidiendo con la octava cita de la categoría EMX250 y la séptima de EMX125. En uno de los circuitos más técnicos del calendario, los cuatro representantes del equipo nacional aseguraron su clasificación directa en unos ajustados entrenamientos cronometrados. En EMX125, Pau Caudet fue 7º y Jordi Alba 19º, mientras que en EMX250 Adrià Monné se posicionó 13º y Manuel López Carreras 27º.

La actuación de Adrià Monné estuvo marcada por el esfuerzo y la constancia. El piloto llegaba mermado tras una aparatosa caída la jornada anterior, pero gracias al intenso trabajo de recuperación llevado a cabo durante la semana, no solo logró tomar la salida, sino que sumó importantes puntos para el campeonato al finalizar 15º y 10º en sus respectivas mangas.

Por el contrario, la fortuna no acompañó a Manuel López Carreras. El piloto, que llegaba con excelentes sensaciones tras lograr su mejor resultado la pasada cita, sufrió una dura caída durante los entrenamientos libres. El fuerte golpe en las costillas condicionó por completo su rendimiento durante el resto del fin de semana, impidiéndole puntuar y relegándolo a las posiciones 30ª y 38ª en carrera.

La categoría del octavo de litro dejó las dos caras de la moneda para la estructura nacional. Por un lado, Pau Caudet exhibió un altísimo nivel competitivo. En la primera manga, firmó una sólida remontada desde el centro del pelotón para cruzar la meta en 5ª posición. En la segunda, saliendo desde las últimas plazas, logró escalar hasta la 9ª posición rodando en los mismos tiempos que la cabeza de carrera.

En la otra cara de la moneda, Jordi Alba vio truncado su fin de semana a pesar de realizar dos excelentes salidas y rodar sólidamente dentro del grupo de los diez mejores. En la primera manga, una caída le dejó fuera de la zona de puntos (23º). La situación empeoró en la segunda tanda, donde un nuevo incidente se saldó con la fractura de su clavícula.