Las razones que justifican esta subida podrían ser que los clientes son cada vez más exigentes con las reparaciones y la elevada complejidad técnica de los fabricantes de automóviles. Es por este motivo que no se espera que esta tendencia disminuya en los próximos años.

Como en años anteriores, el motor es el responsable de las reparaciones más caras. De hecho, el número total de averías apenas ha variado de 2018 a 2019. En el sector de los vehículos de ocasión aumentó un 0,15 % alcanzando el 23,74%. En los vehículos nuevos hubo un aumento del 0,22 % hasta el 21,54 %.

Dentro de los vehículos de ocasión, después del motor se encuentra el sistema de combustible, la caja de cambio, el sistema eléctrico y el aire acondicionado. La situación es similar para los vehículos nuevos: la única diferencia es que el sistema eléctrico y la caja de cambio intercambian sus posiciones. Como los vehículos más nuevos cuentan muchas veces con más componentes electrónicos y más complejos, este cambio es fácil de explicar.

 

 

Fuente: Faconauto