El habitáculo destaca por su confort, calidad, diseño y funcionalidad. Compite de igual a igual con los mejores coches de su segmento y transmite sensaciones premium a todos los niveles. El diseño del puesto de conducción tiene una configuración inteligente, con todos los controles y mandos importantes dispuestos ergonómicamente en torno al punto focal del volante. Se han añadido una serie de novedades que mejoran el carácter práctico y la comodidad. En la zona de maletero, se ha eliminado por completo la diferencia de altura entre el piso de carga y el umbral del portón trasero, con el fin de facilitar la carga y descarga de objetos pesados.
En cuanto a las tecnologías de seguridad destacan el nuevo asistente de tráfico y crucero que reduce el esfuerzo del conductor en condiciones de tráfico intenso, la evolución de los faros adaptativos para identificar con mayor antelación curvas y peatones durante la conducción nocturna y las avanzadas asistencias al conductor, para unas prestaciones de seguridad activa excepcionales. Incorpora una nueva función en el asistente de tráfico y crucero que aporta asistencia al acelerador, el pedal del freno y la dirección en situaciones de tráfico intenso, con el fin de reducir la fatiga del conductor. Entre las tecnologías de apoyo a la conducción destaca el sistema de alerta de cambio involuntario de carril, el control de ángulo muerto y el control de crucero adaptativo.
Los motores de gasolina 2.0 l. de 165 CV y 2.5 l. de 194 CV están disponibles en el Mazda CX-5 en versión de tracción delantera o integral. El motor 2.0 l. puede combinarse con una transmisión manual o automática, estando disponible con tracción delantera, mientras que el 2.5 l. siempre se acopla a una transmisión automática, pudiéndose elegir con tracción delantera o tracción integral. La gama se completa con dos motores diésel 2.2 l. Skyactiv-D en versiones de 150 CV, combinándose con una caja manual de 6 velocidades y tracción delantera, que fue la testada por nuestro digital, destacando por su agilidad, buenas prestaciones y contenidos consumos ó 184 CV, con transmisión automática y con tracción delantera o integral.
Al volante, el selector inteligente permite elegir el modo de conducción más adecuado con solo pulsar un mando. El CX-5 cuenta con una evolución de la carrocería, la suspensión y los asientos que mejora el confort de marcha y reduce la fatiga. Hay una reducción notable del ruido de rodadura, sobre todo sobre superficies irregulares como grava y mejoras en la respuesta de la caja de cambios manual de 6 velocidades, el pedal del acelerador y el motor, para un control más fácil y preciso del vehículo. La seguridad activa del conjunto es notable, con una frenada que cumple su función de manera solvente. Es un vehículo muy cómodo, bien terminado y conectado y de muy agradable conducción. Se empatiza muy fácil con él.
En resumen, el Mazda CX-5 ha supuesto una evolución del modelo, sobre todo en los apartados de la carrocería y las suspensiones. El resultado es una experiencia de conducción más relajada y placentera, incluso en trayectos largos. El modo de conducción Sport se encarga de controlar los cambios para ofrecer una respuesta ágil y una marcha confortable a velocidad de crucero. El fabricante ha mejorado el escalonamiento de marchas con el objetivo de reducir las emisiones de CO2. Con la caja de cambios manual de 6 velocidades, la conducción es más ágil y dinámica. El precio de la gama CX-5 de Mazda arranca de los 28.100 euros.

