Y es que en un contexto de pandemia, con un 20% menos de kilómetros recorridos y un 17% menos de consumo de combustible (según CORE), los pequeños golpes de circulación cayeron en picado. Tal es así que su descenso fue el doble que el de las reparaciones más caras, aquellas que superan los 15.000 euros y que apenas suponen el 0,3% del total.

Sin embargo, la vuelta de la movilidad provocará una recuperación rápida en las operaciones de carrocería, mucho más que las de mecánica. Así, Solera prevé que las primeras cierren el año un 7% por debajo de 2019, mientras que las segundas lo estarán un 11%.

Esto es debido a que la carrocería depende única y exclusivamente de que los coches se muevan y, derivado de ello, sufran golpes e incidentes. Por el contrario, la mecánica, muy supeditada a los kilómetros, se verá condicionada al retrasar los conductores los mantenimientos preventivos y correctivos, lo que hará que la recuperación sea más larga en el tiempo.

Tampoco ayuda un parque más envejecido, pues los coches de más de 10 años, que son dos terceras partes del total, hacen apenas una de cada cuatro reparaciones, siendo, además, poco rentables para el taller.

 

Fuente: Solera España