La idea es establecer una colaboración fluida entre ambas partes para detectar factores de riesgo, carencias formativas, o cualquier otro elemento relacionado con la movilidad y encontrar soluciones que permitan que los desplazamientos sean más seguros, conectados y sostenibles.
La seguridad vial es uno de los ejes del Gobierno en la Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030, que concibe la seguridad como un elemento transversal básico del derecho a la movilidad. También desde la Unión Europea se han marcado este objetivo en su Estrategia “Sustainable and Smart Mobility Strategy”.

