Entre los días 13 y 19 de julio, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil llevaron a cabo una nueva campaña de vigilancia y control del consumo de alcohol y otras drogas en la conducción. Se realizaron un total de 213.170 pruebas de detección de alcohol, de las cuales 2.259 resultaron positivas. De estas, 2.001 fueron detectadas en controles preventivos, 122 tras cometer una infracción, 126 por estar involucrados en un siniestro y 10 más por presentar síntomas evidentes de haber ingerido alcohol.

ALCOHOL

Entre los 2.259 positivos, a 217 conductores se les abrieron diligencias para su traslado a la autoridad judicial por superar la tasa de 0,60 mg/l en aire espirado. Además, 7 conductores fueron puestos a disposición judicial por negarse a realizar las pruebas de alcoholemia.

La campaña permitió detectar asimismo a 4.233 conductores que, aunque habían consumido alcohol, no superaban la tasa máxima permitida. De ellos, 4.004 fueron localizados en controles preventivos, 206 después de cometer una infracción y 23 tras verse implicados en un siniestro.

Este dato subraya el potencial preventivo de este tipo de campañas, que no solo permiten detectar a quienes superan las tasas legales, sino también recordar que la única tasa segura al volante es 0,0%, ya que incluso con tasas inferiores a las permitidas aumenta el riesgo asociado a la conducción.

OTRAS DROGAS

Respecto otras drogas, los agentes realizaron 5.779 pruebas, de las que 1.835 resultaron positivas en los test preliminares, lo que supone que una de cada tres pruebas practicadas detectó la presencia de alguna sustancia. En 1.641 casos, en controles preventivos, otros 126 después de que el conductor hubiera cometido una infracción y 68 tras un siniestro. De los 1.835 positivos, 9 casos fueron trasladados a la autoridad judicial.

Como viene siendo habitual, las drogas más frecuentes fueron el cannabis, con 1.135 casos, y la cocaína, con 924. También se registraron 92 positivos por metanfetaminas, 91 por anfetaminas y 40 por opioides.