El motocross ha vivido este fin de semana su cuarta prueba de la temporada en el circuito de Riola Sardo (Cerdeña), en una cita que también ha acogido la tercera ronda de los Europeos de EMX250 y EMX125. El trazado italiano, caracterizado por su arena profunda y las altas temperaturas, se confirmó como uno de los retos más extremos del año.
EMX125: exhibición de garra sin premio final
En la categoría de 125cc, la velocidad de los españoles fue sobresaliente pero accidentada. Pau Caudet protagonizó la remontada del día en la primera manga; tras salir en la posición 35, logró escalar de forma espectacular hasta la 11ª posición, aunque un problema en la cadena a falta de menos de una vuelta le obligó a abandonar.
Por su parte, Jordi Alba demostró su progresión saliendo 8º en la primera manga, aunque una caída le relegó a la 31ª plaza. En la segunda carrera, ambos rodaban en el top 15 cuando una nueva caída de Alba dejó a ambos pilotos enganchados al final del pelotón. Desde allí volvieron a remontar: Alba alcanzó la 26ª posición y Caudet la 16ª, hasta que una fuerte caída de este último a tres minutos del final le dejó 30º.
EMX250: a las puertas de los puntos
En 250cc, las salidas en medio del pelotón obligaron a Adrià Monné y Manuel López a un esfuerzo extra. En la primera manga, ambos remontaron posiciones con determinación: Monné llegó a la 21ª plaza —rozando los puntos— y López a la 29ª. En la segunda manga, la mala suerte se cebó con ellos en una caída múltiple inicial. Solo Manuel pudo terminar (26º), mientras que Monné tuvo que retirarse al romperse el tornillo del aceite de su motor.

