«La palanca fiscal es fundamental para conseguir que más ciudadanos se incorporen a la electrificación». Lo aseguran desde Faconauto, la patronal que integra a los concesionarios de las marcas de automóviles que se comercializan en el mercado español, desde donde añaden que «la combinación de las ayudas directas previstas este año bajo el paraguas del Plan Auto+ con la deducción del 15% en el IRPF tanto para la compra de vehículos electrificados como para la instalación de puntos de recarga, ha contribuido de forma clara al buen comportamiento de las matriculaciones y a consolidar una tendencia positiva que también se ha mantenido en el arranque de este año».

Desde Faconauto consideran que «este tipo de incentivos son clave porque actúan sobre dos de las principales barreras que todavía frenan la transición: el esfuerzo económico inicial y la percepción de falta de infraestructura vinculada al uso cotidiano del vehículo eléctrico. Reducir el coste de acceso al vehículo y, al mismo tiempo, facilitar la implantación de puntos de recarga en el ámbito privado ayuda a generar confianza, aporta certidumbre al comprador y acelera la renovación del parque. Por eso, defendemos un marco estable de ayudas e incentivos fiscales que haga la electrificación más accesible, más previsible y más cercana para los ciudadanos».