El SuperSprint Motocross vuelve esta temporada y lo hace con cuatro citas en el calendario. La competición se ha estrenado en Malpartida de Cáceres, mismo escenario donde el año pasado se despidió, en el circuito de Las Arenas. En una trepidante carrera se han enfrentado los pilotos más rápidos de Élite MX1 y Élite MX2, 15 de cada categoría.

Con 5.500 euros en premios la emoción estaba asegurada y sobre todo por lograr los 2.000 euros de recompensa para el ganador. Además, para más tensión, los dos últimos de cada vuelta quedarían eliminados.

Tras una complicada salida, algunos de los protagonistas habituales se han quedado rezagados, lo que nos ha dejado una emocionante lucha por las posiciones de podio. Rubén Fernández ha marcado un ritmo imparable y se ha marchado en solitario. Por detrás, Samuel Nilsson se veía en segunda posición tras una gran salida y la batalla se quedaba atrás por la tercera posición. Salvador Pérez había logrado imponerse, pero por detrás se acercaban David Braceras y Adrià Monné.

La batalla se ha alargado hasta la penúltima vuelta y todo podía pasar, pero finalmente ha sido Monné quien todavía tenía algo de ritmo guardado para adelantar a sus rivales y asegurarse ese tercer puesto.