El robo de vehículos ha evolucionado de forma significativa en los últimos años. Frente a la imagen tradicional del forzamiento de cerraduras o la rotura de cristales, hoy en día muchas sustracciones se producen sin dejar señales visibles y mediante el uso de tecnología cada vez más sofisticada. Esta evolución ha hecho que numerosos conductores no se percaten del robo hasta horas después, dificultando la recuperación del vehículo.
Robo mediante inhibidores de señal
Una de las técnicas más utilizadas actualmente es el uso de inhibidores de señal, dispositivos que bloquean la señal del mando a distancia cuando el conductor intenta cerrar el vehículo. De este modo, el coche queda abierto sin que el propietario lo advierta, permitiendo a los ladrones acceder al interior minutos u horas después sin necesidad de forzar nada. Este tipo de robos se produce con mayor frecuencia en zonas concurridas como parkings, centros comerciales o áreas turísticas, donde el conductor se aleja rápidamente del vehículo confiando en el cierre remoto.
Duplicado de llaves y robo electrónico
Otra técnica cada vez más habitual es el duplicado electrónico de llaves, que permite a los delincuentes copiar la señal del mando y utilizarla posteriormente para abrir y arrancar el vehículo. En algunos casos, este proceso se realiza en cuestión de segundos, sin contacto directo con el coche. Este tipo de robo pone de manifiesto que cerrar el vehículo no siempre es suficiente y que los sistemas tradicionales de seguridad pueden verse superados por métodos electrónicos avanzados.
Acceso a través del puerto OBD
El puerto OBD, utilizado habitualmente en talleres para el diagnóstico del vehículo, se ha convertido también en una vía de acceso para los ladrones. Una vez han conseguido acceder al interior del coche (normalmente sin forzamiento visible), mediante dispositivos específicos pueden reprogramar llaves o desactivar sistemas de seguridad como el inmovilizador o los sistemas antirrobo de origen en pocos minutos. Este método suele emplearse en robos planificados y dirigidos a modelos concretos, y requiere un conocimiento técnico elevado, lo que refleja el nivel de especialización de este tipo de delitos.
Los robos sin forzamiento visible: la clave de las intervenciones
Una de las características comunes de muchas de estas técnicas es la ausencia de daños visibles en el vehículo. Puertas intactas, cerraduras sin marcas y cristales sin romper hacen que no se sospeche inmediatamente que el coche ha sido robado, retrasando la denuncia y reduciendo las posibilidades de recuperación.
Selección del vehículo y vigilancia previa
Más allá de la técnica empleada se ha detectado que muchos robos responden a una vigilancia previa del vehículo. Los ladrones observan rutinas, horarios, lugares de estacionamiento habituales y periodos prolongados sin supervisión, lo que les permite actuar con mayor seguridad y rapidez. Este patrón se repite tanto en entornos urbanos como en zonas residenciales y turísticas, y afecta tanto a vehículos particulares como a vehículos de flotas.
La importancia de la tecnología en la recuperación
Ante este escenario, la detección temprana del robo y la localización del vehículo se han convertido en factores determinantes para aumentar las probabilidades de recuperación. A diferencia de otros sistemas, las soluciones de seguridad de LoJack permiten actuar incluso cuando el robo se ha producido sin forzar el vehículo y sin que el conductor lo haya detectado de inmediato.
Fuente: LoJack

